06 agosto, 2015


NIVEL II Interiorización

Temario:
Funcionamiento de la energía Reiki
Los campos sutiles: emocional y mental
Las emociones/ El pensamiento
Reiki de Nivel II
Los símbolos de Nivel II
Los diferentes tratamientos 
Técnicas de Reiki a distancia
Trabajo con los 3 Chakras inferiores.
Las gemas y su utilización en Reiki
Practicas en camilla
Meditación "sanando el pasado" (niñ@ interior)
Sintonización energética
Entrega de Diplomas

  Ávila  sábado 19 de septiembre de 2015 (Plazas disponibles)

15 julio, 2015

Nuevo curso de Reiki nivel 1 (Iniciación)


NIVEL I Iniciación

Temario:
¿Qué es la Energía?
Cuerpos energéticos
Gestión de la energía
¿Qué es el método reiki?
Características de Reiki 
Historia de Reiki
Distintos tipos de Reiki
5 principios de Usui
Los niveles de Reiki
Símbolo del Primer Nivel
Los Chacras/ Arquetipos
Ética y protocolo de tratamiento
Tipos de tratamientos
Practicas en camilla
Meditación "Regalo personal"
Sintonización Energética
Entrega de Diplomas

Madrid  sábado 17 de octubre de 2015 (1 Plaza disponible)

Para más información: reikipersonal@gmail.com  Concha (Master Reiki)

05 junio, 2015

Charla sobre Registros Akáshicos


“LOS REGISTROS AKÁSHICOS: Una potente herramienta de conocimiento personal y desarrollo espiritual”

La única diferencia entre cada uno de nosotros, y dentro de cada uno de nosotros, entre cada una de las situaciones que vivimos, estriba en si tomamos conciencia de que estamos donde tenemos que estar, viviendo lo que tenemos que vivir, y aprendemos desde la amorosa luz que somos; o si nos quedamos atrapados, por el dolor, en los pensamientos y/o sentimientos de injusticia, rabia, culpa, miedo, rebeldía, enfado, rechazo, justificación, negación, agresión … que todos en alguna ocasión podemos experimentar.

Hemos oído decir muchas veces, que nada pasa por nada; o lo que es lo mismo, que todo pasa por algo. Y conforme van pasando los días y van sucediendo acontecimientos, más claro tengo que cada uno estamos en el momento en el que tenemos que estar y viviendo lo que tenemos que vivir.

Cada uno de nosotros recorremos un camino en este precioso Planeta llamado Tierra. Y hemos de aprender a estar bien en nuestro cuerpo físico, y en las experiencias físicas que vivimos, para poder dar salida a nuestro Inmenso Cuerpo de Luz.

No tenemos que sufrir aquí para estar bien en otro lado. Tenemos que vivir y experimentar lo que hemos elegido antes de llegar (aunque no lo recordemos) aceptándolo, entendiéndolo e integrándolo como un aprendizaje evolutivo nuestro. Cuando afrontamos aquello que nos perturba, es cuando podemos liberarlo (al cambiar la vibración negativa que lo acompaña). Sólo así podremos vivir plenamente, en el Aquí y el Ahora, desde nuestra parte de luz, porque habremos permitido que ésta pueda manifestarse.

La raza humana es la que elegimos para experimentar. No podíamos estar en la tierra, y tener experiencias de tierra, sin un vehículo terrestre: nuestro cuerpo. Pero nuestro cuerpo físico debía dar paso a nuestra alma de luz. Sin embargo, para la inmensa mayoría de nosotros, no ha sido así, y nos hemos quedado atrapados en nuestro cuerpo físico.

La idea era que lo físico diera paso a lo espiritual: que a través de nuestro cuerpo físico pudiésemos trabajar lo que habíamos elegido para que, cambiándole su vibración a través del aprendizaje hecho, pudiéramos dar paso a nuestra parte de luz. Pero en lugar de eso, la inmensa mayoría de nosotros muere en su parte física.

El primer ser (el humano) es el que porta lo que elegimos trabajar (la rabia, el miedo, la pena, el dolor, la culpa…). Por eso, si nos quedamos atrapados en él, sin dar el salto a la luz, nos quedamos atrapados en esas manifestaciones físicas (y es por ello que sufrimos tanto). El motivo por el que la mayoría de nosotros morimos en nuestra parte física, es porque no nos ponemos en apertura para que nuestra luz pueda manifestarse, porque nos negamos a vivir las experiencias físicas que podrían cambiar esa vibración. Nos cerramos al cambio, al avance, al aprendizaje, nos negamos a nosotros mismos la posibilidad de dar ese salto cuántico y nos quedamos atrapados en el primer ser. Por el contrario: los que han trabajado las emociones en sus cuerpos físicos, cambiándoles la vibración que traían, han permitido dar salida a su Cuerpo de Luz.

Debemos hacernos conscientes de que cambiamos la vibración negativa de lo que nos acompaña y lo liberamos, cuando lo reconocemos en nosotros y lo aceptamos (por ejemplo: aceptar y liberar nuestra rabia, da paso a nuestro amor incondicional; aceptar y liberar nuestra tendencia a juzgar a los otros, da paso a nuestra aceptación incondicional)

Todos podemos trascender lo físico, todos podemos experimentar la luz (porque al igual que lo físico, también está en nosotros). El problema es que si nos negamos a vivir las experiencias físicas que podrían cambiar la vibración negativa de la emoción que elegimos experimentar, nos quedamos atrapados en esta vibración negativa. Por eso se nos repiten constantemente las situaciones a las que no queremos hacer frente y a las que retiramos nuestra mirada, porque son las oportunidades que se nos ponen delante para poder experimentar lo elegido; y a través de la aceptación y el aprendizaje hecho, liberar lo negativo, dando paso a la vibración positiva que porta nuestro cuerpo de luz (éste es el motivo por el que aunque huyamos de un padre dominante, daremos con personas dominantes; aunque huyamos de una madre que sentimos que nos abandonó, daremos con relaciones en nuestra vida que nos abandonen una y otra vez…). Es importante entender, por tanto, que las situaciones o personas de las que querríamos escapar, porque nos remueven mucho, no nos persiguen a lo largo de nuestra vida; sino que son las oportunidades que, una y otra vez, se nos van poniendo delante, para que consigamos completar el cambio de vibración y nos liberemos.

Los Registros Akáshicos nos facilitan la información que precisamos en cada momento de nuestra vida, para poder entender e integrar lo que nos bloquea, lo que nos daña, lo que nos atrapa en la emoción negativa. Y al hacernos conscientes de ello y aceptarlo, poder liberarlo desde nuestro libre albedrío.

Los Registros Akáshicos nos muestran, además, la importancia de que no exista dicotomía entre nuestra parte física y nuestra parte de luz, porque no somos seres escindidos, sino completos en uno. Y nos guían para que consigamos alinear ambas partes.

Constantemente nos están mostrando (a través de nuestro malestar interno/ externo y nuestro desconcierto) que no somos dos partes separadas, sino complementarias, y que necesitamos ambas para poder evolucionar. Pero aún así decidimos, la mayoría de las veces, mirar para otro lado. Y lo que nos sucede, entonces, es que no entendemos nada: o cultivamos lo físico (la autoestima, el autocontrol…) sin abrirnos a nuestra parte de luz; o nos cerramos al aprendizaje en nuestra parte física y pretendemos saltar a la parte de luz despreciando lo físico (utilizando la contemplación, el yoga, la meditación… como huída, en lugar de como herramientas de apertura a nuestra parte de luz). Y ahí es cuando nos atrapamos, si cabe todavía más, porque no entendemos por qué con el camino de luz que suponemos que hemos tomado, TODO NOS SIGUE YENDO TAN MAL EN LO FÍSICO. Y, en muchas ocasiones, nuestra desesperanza y desasosiego aumentan en tal medida, que se tornan insoportables, PORQUE NO VEMOS SALIDA ALGUNA PARA NOSOTROS.

Los Registros Akáshicos nos plantean preguntas para nuestra reflexión:

¿Por qué nos forzamos a elegir un camino terrenal apartado del espíritu o un camino espiritual apartado de la tierra?

¿Por qué nos forzamos a elegir entre alimentar lo físico o lo espiritual, cuando ambos forman parte de nosotros?

Mientras nos mantengamos disociados entre lo físico y lo espiritual no podremos fluir, aunque nos lo propongamos y ése sea nuestro deseo. Mientras la dicotomía exista, estaremos dispersos en nuestra energía y nuestra luz será absorbida por ella, para protegerla hasta que llegue el momento de nuestro despertar.

TENEMOS QUE APRENDER A ESTAR BIEN EN LO HUMANO.

Tenemos que entender que no puede haber apertura completa a la luz si la parte física la atrapa: nuestra parte humana debe dar paso a nuestro cuerpo de luz y a partir de ese momento, ambos deben seguir camino juntos: alineados. Tenemos que hacernos conscientes de que somos uno, pero uno en nosotros mismos. No se trata de una elección entre lo humano y lo espiritual, se trata de una integración entre ambos.

Muchas de las experiencias que vivimos en esta vida no las podemos cambiar, pero siempre podemos decidir qué aprendizaje hacer a través de ellas: quedarnos atrapados en un dolor, un sufrimiento o un resentimiento que marquen el resto de nuestra vida; o crecer personalmente y evolucionar espiritualmente a través de lo vivido. Y eso sí que es exclusivamente decisión de cada uno.


María José Trillo



Estoy enamorada de esta herramienta tanto como de Reiki. He de confesar que soy más terrenal de lo que quisiera y practico poco, pero las siento muy presentes en mi vida cotidiana.

Espero que hayáis disfrutado con la breve exposición que ha hecho Mª José, pero si tienes ocasión, es una maravilla escucharla en persona.

07 mayo, 2015

CODIGOS SAGRADOS NUMERICOS

 (Listado alfabético)

Zona de Confort

Crecimiento-Personal
Todos hemos oído mil veces hablar de la zona de confort, y sobretodo, de lo difícil que resulta salirse de la misma para hacer cambios en la vida. Requiere de un arduo proceso de solidificación de la capacidad volitiva, la voluntad, para poder hacer y deshacer a nuestro antojo, las circunstancias de nuestra vida, sin apalancarnos en aquello que, por comodidad, y por que somos seres de costumbres, nos hace sentirnos seguros y estables.
Mientras que podemos encontrar muchas explicaciones psicológicas que nos dan perfectas razones válidas al porqué de la existencia de la zona de confort en la vida del ser humano, podemos también adentrarnos en este tema desde un punto de vista mucho más amplio. El punto de vista de las leyes metafísicas que rigen, desde siempre, todo lo que se mueve en la Creación para que nada altere el equilibrio y balance del conjunto de la misma.
Cada cosa en su sitio
Como todos sabéis, cada célula del cuerpo humano tiene una función determinada. Y hay fuerzas, patrones, y restricciones para que cada una de esas células cumpla su papel y con eso beneficie al conjunto del cuerpo. ¿Que pasaría si una célula del hígado se negara a ser parte del hígado y se fuera al pulmón? Evidentemente no estaría cumpliendo su función adecuada en el macro conjunto al que pertenece, y habría impedimentos y fuerzas contrarias para que eso ocurriera. Mecanismos tales como la memoria genética, la consciencia, los procesos subconscientes, los centros motores e instintivos del cerebro, etc., hacen que el cuerpo funcione como un reloj y que toda parte del mismo no se “salga” de los parámetros que le toca por su composición y características. Así, tenemos una máquina biológica y química que, en la mayoría de los casos, funciona perfectamente porque todos sus componentes están donde tienen que estar y se mantienen en su lugar y posición por unas normas y leyes internas que los rigen y de los que no “escapan”.
Y es que cada célula, tejido, bacteria o microorganismo que reside en nosotros (en nuestro vehículo físico) está sujeto a una ley general que mantiene el conjunto funcionando en armonía, o, al menos, lo intenta. De forma que, para que una célula del riñón se quisiera, hipotéticamente, ir a ser parte de la cabeza, tendrá que luchar contra todos los sistemas de regulación del cuerpo que hemos mencionado, para que, en pos del bien común y mayor, esto no suceda.
Entonces, subamos un par de niveles. El ser humano ahora es la célula, y como célula que es, tiene su función en el conjunto de la vida planetaria. Aun más, tiene su función en la composición que rige la vida del sistema solar y tiene su función en la que rige la vida de nuestra galaxia. Como tal, el ser humano está sujeto a una serie de influencias terrenales, planetarias, solares y cósmicas que le mantienen en su lugar, en un papel determinado dentro del conjunto al que pertenece. Como un microorganismo que somos dentro de una estructura evolutiva mucho más compleja, no se nos puede permitir, por las buenas, que abandonemos nuestra posición y función. Hay una ley general que lo impide, la ley, o fuerzas, si suena mejor, que tratan de que nada se mueva de su sitio, con un estrecho margen de libertad, que es el margen apropiado para que la función que ocupa para célula, organismo o ser humano en el macro conjunto al que pertenece, pueda llevarse a cabo con cierta flexibilidad. La “zona de confort” del ser humano está delimitada energéticamente por su papel dentro del macro conjunto planetario, solar y cósmico al que pertenece, así que, siempre, hay fuerzas de extrema potencia que impiden que te “muevas” de donde estás.
Influencias A
Las tradiciones esotéricas suelen llamar “influencias de tipo A” a aquellas fuerzas que nos mantienen en nuestro lugar, en nuestro estado evolutivo, en nuestra posición, en nuestro nivel. Estas fuerzas o influencias son las que nos llevan por la vida empujándonos de un sitio a otro, como el caudal de un rio arrastra la arena, ramitas, y hojas que lleva en su lecho inexorablemente en el sentido de la corriente. ¿Que significa esto? Que puesto que el ser humano se rige por la ley de causa y efecto, mientras no sea altamente consciente de todos sus actos y movimientos, de aquello que le empuja hacia un lado y luego hacia el otro, de aquello que le obliga sin saber como a hacer esto, estar aquí o allá o tomar una dirección u otra en nuestra vida, somos presa de influencias “A” constantemente que nos manejan dentro de la Ley General de “equilibrio” para el macro conjunto al que pertenecemos. Así, parece que nos movemos y avanzamos por la vida, con la sensación de que nuestro libre albedrio nos permite hacerlo, pero no nos damos cuenta que siempre estamos dentro del mismo margen de seguridad que permite al conjunto planetario, solar y cósmico, mantener a la célula del hígado en el hígado y no en la cabeza.
La ley de la Excepción
Por otro lado, siempre hay una posibilidad de salirse de la ley general para tener más libertad de movimiento y romper la zona de confort que nos empuja a mantenernos en el papel que se nos ha asignado dentro del gran esquema al que pertenecemos. Esa posibilidad pasa por dejar de estar sujetos a la ley general que regula el equilibrio, y pasar a vivir bajo la ley de excepción que regula el crecimiento y la evolución. Es decir, que si nunca ninguna célula o microorganismo se pusiera las pilas para convertirse en algo mejor o más evolucionado, tampoco el conjunto del vehículo humano, de la raza a la que pertenecemos, del planeta, del sistema solar, o del cosmos evolucionarían nunca. Y eso tampoco tendría sentido. Pero este avance y crecimiento pasa por huir de las influencias A, y doblegar a las fuerzas y leyes que tratan de que nada se mueva de su sitio (por el bien común y mayor) para formar parte de las fuerzas que rigen todo lo contrario, el cambio, el crecimiento, la evolución, etc. Para ello, solo aquellos que son capaces de desarrollar la fuerza de voluntad y la persistencia para salir del mundo de influencias “A” (las fuerzas, empujes, causas y efectos del día a día) tendrán si acaso la oportunidad de escapar de la ley que nos mantiene en la zona de confort de la existencia, y podrán regir su vida a partir de ahora por la ley de la excepción.
La ley de la excepción, a falta de mejor nombre, es el conjunto de fuerzas que metafísicamente se llaman “fuerzas B”, que en este caso, ya no están regidas por el sostenimiento del equilibrio para el bien común, sino por la motivación del crecimiento y evolución que también forma parte del deseo de todo ser consciente y partícula divina de la creación. Toda energía consciente tiende a querer avanzar hacia un nivel mayor, y puesto que energía pura cuántica es la que forma nuestro ser, esencia o mónada, y energía es lo que forma todo lo que nos rodea, siempre hay un deseo de crecer y mejorar.
¿Que sucede?, que no todas las células del hígado se pueden convertir de repente en neuronas cerebrales, así que la ley general evita y fuerza que todo el mundo se quede en su sitio sin moverse, por la tendencia a mantener la estabilidad, pero la ley de la excepción motiva a aquellas células con la suficiente voluntad para que, poco a poco, algunas si que lo hagan, creando, por ejemplo, un nuevo tipo de célula (por decir algo) que tiene un potencial y beneficio para el conjunto mayor que no se tenia antes. De la misma forma, la ley general del equilibrio impide que todo el mundo tenga fácil acceso a un crecimiento personal y evolutivo sin ningún esfuerzo, pues eso desestabiliza el sistema, así que solo aquellos que desarrollan la voluntad y trabajan sin tesón en si mismos, pueden acceder a niveles mayores de conciencia. No creo ser el primero ni el único que ha escrito que el camino evolutivo está plagado de esfuerzos y sacrificios enormes, porque vencer la zona de confort evolutiva impuesta por las influencias A, requiere dejar atrás precisamente el mundo de las influencias “A”, lo cual es lo mismo que dejar atrás el mundo del día a día que todos conocemos y que nos rige cual corriente de rio, inexorable, sin ninguna consideración hacia la arena o ramas que arrastra.
Muchos son los llamados, pocos los elegidos
No tengo mucha idea de donde viene esta frase tan conocida, pero me viene al pelo para completar la explicación. Todos queremos crecer, trabajar en nosotros, avanzar personal y espiritualmente, pero la zona de confort impuesta por las influencias del día a día (las naturales y las impuestas por el sistema bajo el que vivimos)  y la ley general que intenta que nada se mueva de su sitio lo impiden. Solo haciendo ese sobre esfuerzo, titánico y a veces sobrehumano para salir del margen que se nos da, y se nos permite, para que vivamos nuestra vida con más o menos comodidad, se puede participar del proceso de crecimiento y cambio regido también por las otras leyes del cosmos.
Así, una persona que se consigue sustraer de las fuerzas “que le empujan” en el mundo, y toma el camino único y personal de su crecimiento evolutivo y personal, puede dejar de existir bajo la ley general, y seas una célula del hígado o una del riñón, se te permite convertirte en aquello que deseas (por ejemplo, siguiendo la escala de evolutiva de Gurdjieff, puedes pasar de ser “hombre número 1, 2 o 3 a hombre número 4, y luego a cinco, seis y siete…” de esto podéis buscar info en la red sobre “los tipos de hombres”), mientras tengas el coraje de seguir el camino tu solo, porque ya no hay nadie que te suela acompañar en esta transformación, hasta que encuentras con aquellos que han iniciado su propio camino también tratando de dejar atrás el mundo “normal”. Por otro lado, hasta que no te hayas sustraído por completo del mundo de las influencias A, este te intentará arrastrar de nuevo al mismo, y las mismas personas de tu entorno que forman parte de ese mundo, si ven que sales del mismo y rompes el sometimiento a la “ley general” harán todo lo posible por mantenerte en el. El ritmo de acercamiento a la llamada “masa critica” para que la raza humana cambie como tal por efecto de la ley de “excepción” pasa por que millones de personas huyan de su zona de confort regida por esa ley del equilibrio y se lancen al camino de la aventura que rige el cambio y el crecimiento. Cuando una avanzadilla se mueve, arrastra masas, y a veces hay momentos en los que hay que vivir bajo la leyes que rigen el crecimiento y la evolución por muy duro que sea dejar atrás las leyes y fuerzas que rigen la estabilidad y el equilibrio. Como decía creo que Gandhi, “gracias por ser el cambio que necesitamos ver en el mundo.”

5 Principios Usui

Tan solo por hoy :

mantén tu mente en calma
ocúpate en el presente
se agradecido/a
trabaja duro en ti mismo/a
se amable con todos los seres