Teniendo en cuenta que “el hombre propone y Dios dispone”, este año ha dispuesto el colofón al aprendizaje de sanación.
No hay nada como la práctica para asentar una información y convertirla en formación. Todo lo transmitido en los cursos, los talleres, los cafés como teorías, no nos ha quedado otra que aplicarlo en este proceso hospitalario.
La enfermedad, se produce mucho antes de manifestarse en el cuerpo por medio de síntomas concretos, nace de la deficiente gestión de emociones reiteradamente, y cuando tratamos esos síntomas, es cuando se produce la sanacion ( si va acompañada de un análisis de las posibilidades que ofrece ese acontecimiento)
No se trata de culpabilidad, sino de aprendizaje. De aceptación y agradecimiento por el mensaje que aporta cada arrechucho.
También acompañar en este proceso es un aprendizaje. Estar a la altura de las necesidades de la persona en proceso de sanacion, requiere de toda la atención posible, del mejor ánimo y una sutil calma.
Reiki es, por un lado, una terapia de equilibrio energético y por otro, una técnica de conocimiento interior que favorece ser el mejor canal posible para la terapia.
Sabemos, aunque a veces lo olvidemos, que no podemos imponer nuestra voluntad, nuestro criterio para dirigir el resultado del tratamiento, sino ofrecer nuestro canal al servicio de un bien mayor.
Mucho se habla de la medicina alopática como causa de enfermedades “inventadas “, pero la realidad es que no podemos desdeñar su eficacia en ciertos tratamientos. Tampoco podemos dejar de lado la praxis: al igual que hay buenos profesionales también hay patanes ejerciendo la medicina. Por lo tanto no es el qué, sino el cómo se ejerce la profesión.
Lo mismo pasa con las terapias complementarias: hay buenos y malos terapeutas; y hay TERAPIAS y terapias.
Nada es la panacea por sí sola, pero si por fortuna te cruzas con un buen profesional en el campo de la salud, tienes mucho ganado.
Este es nuestro caso:
Estamos inmersas en un proceso hospitalario plagado de profesionales maravillosos, (unos más habilidosos que otros), pero tod@s entregados a su profesión con un amor impagable y bregando con una enfermedad que a su vez está siendo un camino de sanación profundo desde dos vertientes, (el cuidado y el cuidador)
Al mismo tiempo, contemplamos este bagaje con la mirada que nos aporta Reiki: serenidad, enfoque y un talante que confía en el proceso como vía de comprensión y aceptación del mismo con optimismo.
Es fácil? No. Es tener la certeza de que nada en tu vida ocurre por azar, la certeza de la sincronicidad y el sentido.
Eso significa que no duele? No. Significa que no te anclas al dolor, para que no se acomode el sufrimiento.
Estamos en proceso de esperanza y agradecimiento por todo lo maravilloso que estamos recibiendo. No puede ser de otra forma.
Desde aquí, gracias infinitas a todas las personas que nos estamos encontrando en el camino, y gracias a las que ya estaban y siguen en él, con ánimos y apoyo total, somos millonarias de afecto sincero y eso… no tiene precio.🙏🏼
